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¿Por qué la rehabilitación de edificios en Galicia?

1. Ruinas en A Barca, Ourense. Fuente Iglesias 2017.

La rehabilitación de edificios y los retos ecológicos

Todas las épocas de la historia se han caracterizado por los retos a los que sus sociedades se han tenido que enfrentar.

Así, por ejemplo, la Unión Europea nace como respuesta a las dos grandes guerras, las cuales era necesario superar si se quería avanzar en la construcción de las sociedades democráticas y de derechos que hoy nos unen y amparan.

Este nuevo siglo, del que ya casi hemos consumido su primer cuarto, nos ha lanzado un desafío que supera en escala e intensidad al anterior: la lucha contra el cambio climático y la protección de la naturaleza.

Se trata del primer reto que afrontamos globalmente, como especie y por encima de nacionalidades o razas, puesto que afecta a la habitabilidad de nuestra vivienda común: la Tierra.

Dos son los factores determinantes de este peligro, como todos conocemos: por un lado, el calentamiento global causado por la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera, por otro, la acumulación de residuos no degradables o contaminantes en la corteza terrestre.

Cada año, los europeos generamos 25 millones de toneladas de residuos de plástico, pero menos del 30% se recoge para ser reciclado, acabando en los océanos entre 150.000 y 500.000 toneladas [1].

Pese a la ratificación de tratados para la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) como el Protocolo de Kioto (2002) o el Acuerdo de París (2016), en 2017, en España, las emisiones de CO2 equivalente fueron un 4.2% mayores que en el año anterior [2], situándose un 25% por encima de los compromisos establecidos en Kioto.

2. Índice de evolución anual de las emisiones brutas agregadas. Fuente: (Ministerio para la Transición Ecológica 2019)

Aunque es difícil estimarlo con precisión, se calcula que la fabricación y uso de edificios  causa, directa o indirectamente, el 30% del total de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), de las cuales, la mitad, correspondería al proceso de construcción [3]. En 2017, sólo el mantenimiento de las condiciones de uso de los edificios generó, directamente, el 8% de los gases [4].

La rehabilitación de edificios y los retos sociales

Entre el año 2.000 y el 2015 la población mundial, de 7.3801000.000 (siete mil millones de individuos), creció a un ritmo medio del 1.34% anual, la española lo hizo a un ritmo de 0.95% [5], y la población gallega se mantuvo prácticamente estancada,

3. Evolución anual población gallega. Elaboración propia (Instituto Nacional de Estadística 2011).

con un crecimiento del 0.05%. Es más, desde el año 2010 Galicia pierde población a un ritmo medio del 0.33% anual.

Esta tendencia demográfica descendente es más acuciante en los núcleos rurales y de menor tamaño. No obstante, pese a la tendencia mundial de concentración poblacional en las urbes, las mayores ciudades gallegas también han perdido población en esta última década [6].

Adicionalmente al descenso poblacional, debe señalarse, respecto al parque de viviendas de Galicia, que el 50% es anterior a 1980 (más de 40 años) y el 19% del total están vacías [7]. En términos de población, en Galicia existe una vivienda vacía por cada 9 habitantes [8].

La rehabilitación de edificios como respuesta a los desafíos del siglo XXI

Al igual que se hizo en el siglo pasado, debemos entender que para enfrentar los nuevos retos que se plantean debemos renovar nuestros paradigmas económico-productivos y sociales hacia modelos ecológicamente sostenibles y socialmente responsables.

Es en este contexto donde las acciones de regeneración, reutilización y reciclaje, aplicadas a la arquitectura, aportan soluciones para hacer frente a los problemas que enfrentamos.

El consumo de energía de un edificio se conforma en dos variables: la energía necesaria para construirlo (fabricación de los materiales, transporte y puesta en obra) y la energía necesaria para mantener sus adecuadas condiciones de uso [9].

La rehabilitación de edificios, es en sí misma la manera más ecológica y más económica de construir: al aprovechar estructuras existentes minimiza la cantidad de recursos (materiales, energía, dinero) necesarios para fabricar el edificio, reduciendo las emisiones de CO2 y los residuos.

Estas intervenciones regeneradoras se deben realizar con materiales de poca energía primaria [10], procedentes de fuentes renovables, no contaminantes, reciclables y saludables.

Adicionalmente, para lograr una arquitectura realmente sostenible, debemos reducir el consumo energético del edificio terminado: formas compactas, buena orientación, sistemas de captación y protección solar, envolventes altamente aislantes, producción de energía eléctrica de fuentes renovables, buena iluminación natural, renovación del aire controlada, sistemas de climatización eficientes, captación de lluvias y reciclaje de aguas grises, luces de bajo consumo, control domótico etc.

6. La madera es uno de los materiales con menor energía primaria. Fuente (Construible 2019)

La rehabilitación de edificios y el patrimonio cultural

Además, debemos entender que, generalmente, los edificios sobreviven a sus usuarios, a los usos y costumbres que para ellos se había previsto, a las épocas de las que son hijos, e incluso a las sociedades y los países que los crearon.

Buena muestra de ellos son algunos de los magníficos edificios que las civilizaciones romana y musulmana nos legaron, pero también las diferentes estructuras de familia y de convivencia que  en este siglo se han consolidado, más horizontales y diversas, o las nuevas formas de trabajo basadas en la informática, por ejemplo.

Por ello, debemos diseñar los edificios de tal modo que sean duraderos y flexibles, capaces de adaptarse con facilidad a todos los cambios de uso que tengan que afrontar y facilitando futuras rehabilitaciones.

Por otra parte, la rehabilitación energética de edificios es una herramienta fundamental para promover la sostenibilidad de lo ya construido.

Como veíamos, la mitad de las viviendas gallegas son anteriores a 1980, y por lo tanto, sus fachadas fueron construidas con índices de aislamiento muy inferiores a los actuales [11].

Mejorar el cerramiento para evitar la pérdida de energía y renovar las instalaciones, por unas basadas en recursos renovables o más eficientes, produce reducciones notables energía y combustibles, por lo tanto de emisiones de GEI, y en consecuencia un ahorro económico garantizado, fácilmente amortizable en el corto plazo, y capaz de generar ahorro neto en unos pocos años.

Desde el punto de vista social, la regeneración urbana, es decir, la transformación de vacíos, ruinas o edificios en desuso en nuevas oportunidades dotacionales o habitacionales, puede combinarse con iniciativas basadas en las nuevas tecnologías y la economía verde o circular, conformando herramientas para combatir la despoblación,  contribuyendo a formar ciudades más productivas, más igualitarias y más prósperas.

De hecho tanto el gobierno como las administraciones autonómicas llevan ya años legislando y promoviendo las actuaciones de rehabilitación sobre el parque edificado [12], ofreciendo ayudas a las actuaciones particulares y obligando a la reforma de aquellos edificios que no cumplen ciertas características mínimas.

Desde el punto de vista cultural, la rehabilitación de edificios permite poner en valor nuestro patrimonio arquitectónico, no sólo desde punto de vista utilitario y económico, sino que nos permite mantener viva la memoria de nuestra historia, decantada en la arquitectura.

Con la renovación de nuestros inmuebles proclamamos los nuevos tiempos y sus mejorados valores, alejados del consumo desmedido de los recursos, y nos dirigiremos hacia sociedades con más identidad, más responsables y más capaces.

¿Y si la vanguardia fuera la rehabilitación de edificios y halláramos en ella parte de la solución a los retos ambientales y sociales del SXXI?

7. Galería gallega como elemento de arquitectura sostenible. Foto: Jose Pardo (Armesto 2018)

Bibliografía

  • Araujo, Ramón. «El edificio como intercambiador de energía.» Tectónica: energía (I) fundamentos, febrero 2009: 4-27.
  • Azpilicueta, Enrique. «Hacia un óptimo energético. Instalaciones y energía.» Tectónica. Energía (II) instalaciones (ATC Ediciones, S.L.), febrero 2010: 6-33.
  • Choay, Françoise. Alegoría del patrimonio. Barcelona: Gustavo Gili, 2018.
  • Edwards, Brian. Guía básica de la sostenibilidad. 2º edición, 2011. Barcelona: Gustavo Gili, 2008.
  • Europa Press. ¿Cuántas viviendas vacías hay en España? 27 de septiembre de 2018. https://www.europapress.es/economia/noticia-cuantas-viviendas-vacias-hay-espana-20180927102515.html (último acceso: 3 de octubre de 2019).
  • Greenpeace España. «Maldito plástico: Reciclar no es suficiente.» 2019.
  • Heywood, Huw. 101 reglas básicas para edificios y ciudades sostenibles. Barcelona: Gustavo Gili, 2017.
  • Instituto Galego de Estadística. Instituto Galego de Estadística. 2019. https://www.ige.eu/web/index.jsp?idioma=es (último acceso: 2 de octubre de 2019).
  • Instituto Nacional de Estadística. Censos de Población y Viviendas 2011. Viviendas según tipo de vivienda y año de construcción (agregado) del edificio. 2011. https://www.ine.es/jaxi/Datos.htm?path=/t20/e244/viviendas/p01/l0/&file=01011a.px (último acceso: octubre de 2019).
  • L. Etxepare, E.J. Uranga, M. Sagarna, I. Lizundia. «Efectos de la rehabilitación energética sobre las primeras torres residenciales de Gipuzkoa (1958-1974). Notas para los arqueólogos del futuro.» Informes de la Construcción, julio-septiembre 2019.
  • Ministerio para la Transición Ecológica. «Inventario Nacional de Emisiones a la Atmósfera.» 2019.
  • Puigdomènech, Pere. Desafíos del futuro. Barcelona: Planeta, 2016.
  • UNITED NATIONS – DESA / POPULATION DIVISION. World Population Prospects 2019. 2019. https://population.un.org/wpp/DataQuery/ (último acceso: 2 de octubre de 2019).

Publicado en Rehabilitación de edificos

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